Una historia de diseño, conexión y reglas que importan.
Todo comenzó en 2019 en un pequeño taller del barrio de Gràcia. Tres diseñadores, un tablero de corcho y una pila de prototipos que no dejaban de fallar. Aquella mesa se convirtió en el lugar donde entendimos que los mejores juegos no solo entretienen: crean vínculos.
En 2021 abrimos nuestras puertas como escuela. Desde entonces, más de ochocientos alumnos han pasado por nuestros talleres, llevando sus propios juegos a mesas de todo el mundo.